El alquiler intergeneracional
El alquiler intergeneracional conecta dos de los sectores más vulnerables y perjudicados en el sector inmobiliario español actual. Los jóvenes y los mayores. Dada la poca oferta de vivienda asequible, se plantea como una económica alternativa para los más jóvenes, mientras que, para los mayores, es una forma de combatir la soledad no deseada. En esta publicación te damos más detalles de esta innovadora alternativa.
La experiencia internacional
En el Reino Unido, han surgido diversas iniciativas de «Homesharing» (compartir hogar) que promueven el alquiler intergeneracional. Por ejemplo, la organización «Homeshare UK«, que actúa como intermediario entre personas mayores que buscan compañía y jóvenes que necesitan un lugar asequible para vivir. A través de un proceso de emparejamiento cuidadoso, se crean acuerdos de alquiler intergeneracional que benefician a ambas partes. Las personas mayores obtienen compañía y asistencia en tareas domésticas, mientras que los jóvenes acceden a una vivienda asequible.
En Estados Unidos, han surgido plataformas en línea como Silvernest y Nesterly, que facilitan el alquiler intergeneracional. Estas plataformas actúan como intermediarios, conectando a personas mayores que tienen habitaciones disponibles en sus hogares con inquilinos más jóvenes en busca de alojamiento asequible. Proporcionan un entorno seguro para que los propietarios e inquilinos se conecten y establezcan acuerdos de alquiler.
También existen programas de alquiler intergeneracional en algunas universidades como en California, Connecticut, Cleveland, o Minnesota, para mencionar algunos ejemplos. Se establecen contratos de alquiler con mayores que viven solos para ofrecer alquileres asequibles a los jóvenes que se trasladan de ciudad para cursar sus estudios. Algunos estudiantes pueden vivir gratuitamente en esos domicilios, llevando a cabo tareas en la comunidad y brindando apoyo al propietario con quien conviven. Así, ayudan a reducir la deuda estudiantil que los jóvenes acarrean.
Ventajas del alquiler intergeneracional
Los jóvenes pueden conseguir con este tipo de arrendamiento un alquiler asequible que es difícil de conseguir en España, particularmente en las grandes ciudades. A cambio, deben ocuparse de algunas tareas básicas de la casa para aliviar de éstas a los propietarios. Además, deben regalar parte de su tiempo a los ancianos con quienes comparten piso. Este intercambio conlleva que, en ocasiones, la renta mensual es menor a lo que otros propietarios les exigirían, ofreciéndoles mayor estabilidad económica. Los jóvenes también pueden disfrutar de experiencias enriquecedoras a través de la convivencia con personas con una trayectoria vital más larga. Se considera que es un proceso relacional y educador porque transmite principios y valores: ambas partes aportan y, a la vez, reciben.
Los beneficios para los mayores son evidentes también. Al alquilar una habitación de la vivienda cuentan con un ingreso extra que complemente la pensión que reciben, brindándoles mayor seguridad financiera. Así evitan también el ingreso en residencias de la tercera edad y abandonar su domicilio particular. Más allá del factor económico, vivir en compañía combate la soledad indeseada, puesto que reciben compañía y apoyo social. Reciben también ayuda con las tareas domésticas como comprar o cocinar, y también asistencia en caso de caídas y otras eventualidades. Con ello, puede mejorar su bienestar emocional y mental y combatir el deterioro cognitivo al que se enfrentan los mayores. Incluso puede fomentar un envejecimiento más activo y saludable al perder el miedo de salir solos de su domicilio.
Alquiler intergeneracional en España
En España, encontramos iniciativas parecidas en las grandes ciudades y en zonas con el mercado de vivienda particularmente tensionado. El proyecto «Convive» en Madrid, impulsado por la organización Solidarios, o el proyecto “Convivir y Vivir” en Barcelona facilitado por la Fundación Roure. Y, en Euskadi, la plataforma inmobiliaria Kuvu, que hace de intermediario entre jóvenes y mayores.
La experiencia española indica que, normalmente, son contratos de 1 año, correspondientes al curso académico universitario. Existen testimonios de estudiantes que han cursado los 4 años de universidad viviendo con los mismos propietarios, creando lazos duraderos y significativos de apoyo, confianza, y afecto. No es de extrañar, pues, que gradualmente sean cada vez más los mayores que abren las puertas de sus casas a estudiantes o jóvenes que buscan independizarse. Al fin y al cabo, resulta ser una solución en que ambas partes obtienen grandes beneficios.
Desde Omega Patrimonial somos conscientes de las dificultades a las que se enfrentan tanto nuestros mayores como nuestros jóvenes en materia de vivienda. Nuestro equipo profesional multidisciplinar quiere ayudaros frente a esta problemática. Por eso colaboramos con una asociación tutelar sin ánimo de lucro, Guardian Invicta, que, igual que el alquiler intergeneracional, ofrece soluciones innovadoras como el programa “comparte piso”. Nuestros expertos en administración de fincas, agentes inmobiliarios, asesoría fiscal y contable, y personal externo jurídico especializado, puede ayudarte y asesorarte en cualquier aspecto que necesites. No dudes en contactar con nosotros.
Si tienes dudas o no estás de acuerdo con alguna parte de este artículo, te animamos a contribuir dejando tu propio comentario.


